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Noticias


16/09/2014

Galicia recibe lo último en exoesqueletos

 

La tecnología de ciencia ficción y del postfuturo ya está aquí y con fines sociales. Desde hace unos años, se desarrolla una carrera por generar exoesqueletos, nuevos neurorrobots que se ponen como si una prenda de ropa o traje se tratara y que mediante conexiones y estímulospermiten volver a a andar a personas con lesión medular como parapléjicas o tetrapléjicas así como con daño cerebral severo. Los mecanismos punteros en el mundo se pueden ver y probar estos días en Baiona (Pontevedra) en un congreso y escuela de verano sobre neurorrehabilitación organizada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Esta entidad cuenta con el Grupo de Neurorrehabilitación del Instituto Cajal donde desarrollan prototipos en los que ya ha trabajado el postdoctor de la Universidade de Vigo Juan Gallego.

"En el ámbito de la rehabilitación, somos nosotros los que más trabajamos en estas tecnologías. Actualmente, estamos veinte personas investigando. Juan Gallego ha recibido una beca de un programa para una estancia en Chicago. Está allí desde abril pero en dos años estará de vuelta y regresará con nosotros", explica José Luis Pons, del CSIC.

Este investigador aprovecha para explicar el funcionamiento de un exoesqueleto: "Es un tipo de robot que la persona se pone en las piernas, por ejemplo. Si la persona tiene un déficit de movilidad, porque, tuvo una lesión medular y no puede mover las piernas, el exoesqueleto puede moverse por ellas y así el paciente puede andar. Es una tecnología que se está proponiendo como sustituta de la silla de ruedas. En lugar de desplazarse en silla de ruedas, hay un dispositivo que les mueve las piernas y que les ayuda".

Fabricación en España

Pons destaca sobre todo "el beneficio social" de esta nueva tecnología que se fabrica en Estados Unidos y Japón, principalmente, aunque también hay máquinas de España, Nueva Zelanda e Israel. "El hecho de que estas personas puedan ser más independientes mediante el uso de estas tecnologías abre un abanico de posibilidades, incluida la inserción laboral", apunta el científico español.

Actualmente, hay distintas modalidades de exoesqueletos. Unos se pueden activar simplemente con un botón. "La persona que lleve el exoesqueleto puede llevar también muletas que presentan un motor que activa el dispositivo. Otros se pueden activar analizando señales bioeléctricas (por ejemplo, la actividad sensorial cerebral) para lanzar determinar órdenes para que el exoesqueleto se mueva", añade.

La aparición de estos dispositivos -que se fijan con arneses, cintas o velcros al cuerpo para estimularlo- es relativamente reciente. Esta es la primera reunión en la que todos los exoesqueletos comercializados están presentes. Hay un rango amplio. Los más antiguos son de hace cinco o seis años", apuntó Pons quien resaltó también el alto coste de los aparatos, entre 60.000 y 200.000 euros.

"Los de uso personal son los más baratos, pero aún así siguen siendo caros. En España, de momento, hay unos pocos dispositivos disponibles en hospitales o clínicas privadas solamente. Que yo sepa, no hay usuarios individuales que hagan uso de esta tecnología en España", señaló el científico del CSIC quien solicitó mayor apoyo a los grupos de investigación en este campo para no perder el carro de esta tecnología. "Las cifras que se dedican en España o Europa a la investigación en estos dispositivos dan risa cuando se comparan con las de Estados Unidos o Japón", criticó el investigador José Luis Pons.